Nymph()maniac

Es difícil afirmar si Nymphomaniac trata de amor o de sexo, de hecho, es posible que no debamos meternos en eso.  Lars Von Trier está jugando a decirnos, y por lo tanto, juega con qué creemos que nos dice, afirma Luis Miguel Cervantes en su reseña sobre el reciente trabajo del director.

Por Luis Miguel Cervantes

Nymph()maniac estrenó el 25 de diciembre de 2013 en Dinamarca y no fue sino hasta la 56° Muestra Internacional de Cine que se exhibió en México junto con otras 13 películas. No voy a mentir, es una película que en especial había esperado, no tanto por la publicidad que se había hecho sino porque quería saber qué era lo que Lars Von Trier tenía que decir esta vez. Sinceramente quedé muy satisfecho.

Antes de continuar, quiero aclarar que me parece que la forma en que esta película está hecha es completamente tradicional. Sí, la fotografía es preciosa, la edición también y las técnicas digitales que se han usado para poder componer los genitales de actores porno en los cuerpos de los actores principales son sin duda geniales, pero no suponen una revolución en la forma de hacer cine. La película es completamente tradicional porque al tener la estructura de una novela de aprendizaje (también novela-ensayo) no nos enfrentamos contra algo nuevo, sino contra el cine como siempre hemos estado acostumbrado a ver, casi como una novela animada. No obstante me parece que la película es completamente provocadora, y la campaña publicitaria de la película también lo fue.

Después de ver Nymph()maniac no me ha quedado nada más que pensar en las novelas de aprendizaje, o quizá alguna novela-ensayo del siglo XVIII que al final de cuentas termina siendo también una novela de aprendizaje con un propósito didáctico moralizante. No estoy muy seguro que las películas de aprendizaje sean muy comunes (si es que existen), pero sin duda me gustaría afirmar que la película de Lars Von Trier es una. Es cierto, hay películas ensayo, y esta también es una. Por lo general las novelas de aprendizaje tienen como fin narrar la vida de un personaje, cómo fue creciendo y adquiriendo experiencia desde la niñez hasta la edad adulta. ¿Por qué el director danés tomaría un modelo narrativo como este para su nueva película? Me parece que es por varios motivos: el primero sin duda porque todos estábamos a la espera de saber qué cosas nuevas tenía que decir, el segundo es porque esperamos que nos diga algo (no hay que olvidar su posición como director intelectual y el sin fin de miradas filosóficas sobre sus películas), y el tercero probablemente para revertir estas expectativas sobre nosotros.

La trama de la película es sencilla: Joe, una ninfómana golpeada y tirada en la calle es rescatada por Seligman, y posteriormente ella le cuenta su historia, que principalmente consiste en explicar cómo terminó en esas condiciones y cómo es que fue creciendo. La historia de esta primera parte se divide en cinco capítulos: “1. The compleat angler”, “2. Jerome”, “3. Mrs. H”, “4. Delirium” y “5. The Little Organ School”. Si bien he dicho que tiene toda la apariencia de una novela de aprendiza o novela-ensayo, la película no tiene el elemento moral o didáctico que completaría ese modelo, simplemente es la acción de contar, e incluso al menor cuestionamiento moral o al menor intento por entablar un diálogo sobre la moralidad la narradora se niega a seguir contando su historia. Aquí entonces el director empieza a revertir las expectativas que teníamos de él. Supongo que todos hemos escuchado declaraciones acerca de la película que más o menos dicen: “La película realmente trata del amor, y no tanto del sexo”, o  hemos escuchado que etiquetan a la película como “erótica”, pero no estoy muy seguro que la película trate del amor, o que realmente sea una película erótica, pues una vez más, falta ese elemento moral o didáctico que entonces nos haría afirmar: “definitivamente trata del amor”. Desde ese momento muy temprano de la película ya tendríamos claro que Lars Von Trier está jugando a “decirnos”,  eso es justamente lo que queríamos.

Por otro lado hay elementos que podrían estar cargados de significado que van a ayudar también a que sintamos que nos están diciendo algo, como el nombre del capítulo primero “The compleat angler”, las citas de la casa de usher de Poe, Bach, los árboles y las historias del padre, o los números de la secuencia Fibonacci, pero me parece que en la película simplemente aparecen como una provocación para sentir que nos esta “diciendo”. Me refiero a que justamente gracias a estos elementos y a la interpretación filosófica de los mismos es que podemos hacer  afirmaciones totales de la película como “trata del amor y no del sexo” o “es una película erótica”, sin embargo esas afirmaciones/interpretaciones podrían llegar a constituirse como lugares comunes de la película que darían lugar más bien a una domesticación, a una justificación de la historia y al aparente “querer decir”.

Pero hay que ser sinceros, en Nymph()maniac nada es críptico, nada es hermético, porque siempre que se toca alguno de esos temas inmediatamente tenemos una secuencia en la que se nos explica qué son, para qué sirven y una pequeña interpretación (casi para Dummies). Más bien es una parodia. Esperábamos que el gran director intelectual nos diera un producto inteligente e intelectual y nos lo ha dado. No estoy diciendo que esos elementos no tengan sentido al interior de la película, claro que lo tienen, sin embargo he percibido la película y el modelo narrativo como la creación de un objeto que justamente se puede prestar para sobre interpretaciones y para la satisfacción del espectador mediante estas sobre interpretaciones. Creo que en esta película hay más un puro deseo por contar que por una lección filosófica.

Justamente eso es lo que está ensayando y contando en su película. Queríamos saber qué cosas nuevas tenía por decir,  esperábamos que nos dijera algo, aprender algo nuevo quizá; ideas anticuadas sobre la forma de hacer arte, entonces ha revertido todo eso sobre nosotros, el arte no tiene por qué moralizar, tampoco por qué ser didáctico. Justamente creo que por eso Lars ha escogido ese modelo de novela de aprendizaje o novela-ensayo para su película, para dejarnos en claro que el arte no tiene por qué estar cargado de pretensiones filosóficas o moralizantes o didácticas o incluso de alta cultura.

Nota final: La película efectivamente toca temas como la otredad, el deseo, y eventualmente el amor, y la erótica. Sin embargo lo hace de forma orgánica y mediante el placer narrativo, y no tanto por la interpretación de los elementos antes mencionados. La otredad no tanto como un autoconocimiento por medio del Otro, sino más bien mediante el uso desconsiderado del Otro y por lo tanto con una ausencia moral completa; el deseo como lujuria, poseer por placer; el amor como fin del deseo y por ende también como parte del fin de la erótica (sensibilidad), que es lo que hace que el personaje principal esté en el mundo. Cabe aclarar que el mismo ejercicio ensayístico, aunque de otra forma y con otro propósito, se ha llevado acabo con Dogville  y Manderlay.

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