“¿Para qué sirve una madre si no te ayuda a ser libre más allá de tus propias fronteras?”

Xiadanni R. Reyes – @XiadanniReyes

Comunicación 8 ° semestre 

Ante el  festejo  del Día Internacional  de  la Mujer nos topamos  con múltiples  felicitaciones  en las  redes.  Que  si    somos  la  cosa más   bella  del mundo,   que  sin   las madres  que  tenemos no seríamos nada.   ¿Son  reales  las  felicitaciones? ¿O  son  más  bien   adaptación  del  estereotipo  que  se  espera  de  una mujer?

Al  respecto les  compartimos  es  testimonio  de  Gaby,  una  ex-interna de  Sta.  Marta Acatitla,   quien   reflexiona  sobre   su papel  como mujer  y  madre  ante  su  inminente  encierro.

Para mi hija es una odisea venir a este sitio sola. No hay visita en la que pueda venir sin tener problemas u obstáculos al entrar. Cuando la ropa no es demasiado verde, es demasiado rosa o demasiado ajustada, otras tiene demasiadas bolsas o cualquier otro pretexto para obstruir su acceso.

En ocasiones, según los de negro, trae demasiada comida. ¿Serán demasiado dos ensaladas para comer entre ella y yo? En realidad… ¿no será demasiada estupidez la de las custodias?

Tiene veinte años y mucho carácter. Se sabe defender muy bien pero no puedo evitar querer protegerla. No alcanzo a verla mas que como una niñita. A veces le digo en realidad que solo tiene dos años porque el cero del 20 no cuenta.

Aquello que hace unos meses me parecía la peor experiencia de mi vida ahora es lo cotidiano. Subsistimos en paz y ya no hay más sufrimiento ni dolor. Hace unos meses la sola idea de pisar un sitio como éste me parecía un hecho sumamente inspirador para una personalidad suicida.

Hoy simplemente es el sitio donde desarrollo mi vida basándola en el plan de Alcohólicos Anonimos: sólo por hoy…estoy bien…

Casi puedo sentir las llamas del infierno y los ojos inquisitivos de mi madre si respondiera que mi mejor experiencia ha sido divorciarme, usar brackets o descubrir la cochinita pibil en lugar de decir que ser madre es lo más bello que me haya pasado.

Prefiero sólo decir que a pesar del sitio, a pesar de los muros, de los alambres de púas y las puertas que me encierran, a pesar del dolor y aún con él a cuestas, abrir el alma y descubrir que –parafraseando a Frida Kahlo- tengo alas para volar, ha sido una experiencia que trasciende el ser mamá.

¿De qué sirve ser madre si no te ayuda a ser libre más allá de tus propias fronteras?

Así, mi mejor experiencia quizás será releer el libro que mi hija me regaló en medio del terror con una dedicatoria que dice:

Gracias por enseñarme que la libertad no está en ir a donde tú quieres, sino en llevar el alma a donde jamás hubieras creído que fuera posible, para ser feliz con todo y a pesar de todo.

Gaby llegó al Centro  de  Readaptación  Social (CERESO) de Sta. Marta Acatitla en agosto del 2011 y fue absuelta dos años después, en mayo del 2013, por falta de evidencias en su contra. Durante su estancia ejerció como maestra de secundaria y empezó una segunda licenciatura en derecho.

Anuncios

Un pensamiento en ““¿Para qué sirve una madre si no te ayuda a ser libre más allá de tus propias fronteras?”

Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s