Navegando en la “Deep Web”, el Kraken de nuestra era digital

Por: Luis Palmeros – @Lpalms
Comunicación, 8° semestre

El Internet es como el mar: vasto y profundo. Un espacio donde hay lugares difíciles de explorar, mas no inaccesibles.

Según la mitología nórdica, en las entrañas del océano, donde la luz ya no existe, habita una criatura destructiva conocida como Kraken. La deep web, como esta bestia marina, se encuentra fuera del alcance de los que navegan por la superficie, pero de vez en cuando se manifiesta para dar una muestra de poder.

La diferencia entre el Kraken y la deep web es que uno ataca embarcaciones (dicen) y la otra a los gobiernos.

¿Qué es la deep web?

La WWW (World Wide Web) es el Internet conocido por buscadores como Google o Yahoo. Éstos controlan y acomodan la información a la que acceden los usuarios, como encargados de una biblioteca digital.

Esto es apenas la superficie del mar. La profundidad es la Deep Web. La información a la que se accede mediante estos buscadores de día a día representa menos del 1% de internet.

Es bien sabido que la NSA de Estados Unidos la utiliza como un medio de ciber espionaje.

La deep web, surgida en los noventa, está conformada por los sitios que no están registrados en los buscadores convencionales. Google y otros buscadores hacen un registro de los links explorando automáticamente sitios estáticos, como una araña recorriendo las fibras de la telaraña.

Pero hay sitios dinámicos, los que no están conectados a otra parte y flotan en movimiento por la red. En palabras más sencillas, la web vía Google es un rompecabezas: todas las piezas están conectadas.Por su parte, la “red profunda” son millones de imágenes autónomas que flotan sin orden o camino.

¿Cómo funciona?

Para acceder a esta red, hay que usar softwares como Tor (The Onion Router), que tiene un origen de apliación militar en investigación naval en Estados Unidos.

Foto: Eleni (CC)

Foto: Eleni (CC)

En donde se meten links para acceder al contenido, un link de Tor se ve así: http://kpvz7ki2v5agwt35.onion/. La actividad en Tor es secreta porque se protege la identidad rebotando la señal alrededor de distintas computadoras en el mundo.

Así que no hay manera de rastrear la señal de los usuarios. De ahí viene el nombre y terminación “.onion” en lugar de “.com”. La señal está protegida por múltiples capas que cubren una a otra, como en una cebolla.

La experiencia de navegar en la profundidad de la deep web es complicada y lenta. No puedes simplemente buscar “drogas”, “armas” o “documentos” y esperar una gama de resultados que te lleven a sitios web.

Sólo existen links que se comparten entre usuarios. Hidden Wiki es una de las plataformas que se usan para compartir links, de hecho el link para acceder a ésta es el que está como ejemplo en el párrafo anterior.

Evidentemente tampoco es muy seguro “surfear” por ahí, porque hay muchos links que pueden resultar en un virus muy destructivo o en algo peor.

Como la deep web no tiene regulación y está fuera del alcance de la autoridad, puedes encontrar virtualmente todo: asesinos a sueldo, recetas de bombas, drogas, documentos gubernamentales, pornografía infantil, videos snuff, etc.

No existe ningún tipo de límite. Quizás visualmente Tor no parezca amenazador, pero es una puerta que puede llevar a cosas terribles.

Dross, una celebridad de Youtube, clavado en temas de lo oscuro y lo digital, se refirió a la deep web en uno de sus videos como “una leyenda urbana real que contiene la máxima capacidad de maldad en el ser humano”.

En su post de “Los 7 videos más fuertes de Internet”, el venezolano le dio a Daisy’s Destruction la posición número 1. Este video se popularizó en la deep web después de venderse en más de 700 dólares, y contiene la violación y mutilación de una niña de aparentemente 6 años o menos. El video se realizó por un grupo llamado NLF (No Limits Fun).

Silk Road y los “barrios bajos” de la web

Uno de los sitios más famosos de la deep web es Silk Road, el mercado negro de internet. Funciona como un Ebay o Amazon de lo ilegal. Los usuarios ofrecen drogas y reciben calificaciones, tanto como vendedor como de consumidor, para así tener un control de calidad.

La deep web es una leyenda urbana real que contiene la máxima capacidad de maldad en el ser humano. Dross Rotzank

Se estima que de febrero de 2011 a julio de 2013 el sitio logró 1.6 billones de dólares en ventas y 80 millones en comisiones.

Adrian Goldberg de BBC realizó un reportaje sobre esta dark web y su mercado negro en 2012, logrando probar que Silk Road es funcional y efectivo. Pidieron vía esta plataforma una dósis de DMT (un halucinógeno de clase A) y les llegó por paquetería.

Un pequeño sobre que contenía polvo blanco se encontró entre dos delgadas tiras de cartón, se examinó el contenido y determinaron que era una dósis mucho más pura que lo que se ofrecía en las calles.

Al platicar con algunos usuarios de estos servicios, las palabras que más se repitieron fueron “seguridad” y “libertad”.

Al igual que uno de los entrevistados en aquel trabajo de la BBC, las respuestas de los entrevistados para este texto fueron casi las mismas: “es mucho más seguro comprar drogas en la web que en la calle”, “es preferible hacer estas transacciones entre usuarios comunes que recurrir a dealers y crimen organizado” y por último, “deberían estar en completa libertad para hacer todo esto”.

Bitcoin, la moneda oscura

Las transacciones en estos lugares se dan por medio de Bitcoin: una moneda descentralizada, controlada por los usuarios de Internet, con 12 millones en circulación y un límite de 21 millones.

Los valores de la bitcoin tienen cambios drásticos, desde centavos hasta cientos de dólares. Lo que aporta la bitcoin es total anonimato, ya que uno puede comprar esta moneda, pero no hay manera de rastrear su uso, así que las transacciones son invisibles.

Los arrestos relacionados a esta forma de intercambio generalmente tienen que ver con lavado de dinero, como ocurrió con el CEO de BitInstant (otra moneda digital), Charlie Shrem.

¿El bien o el mal en la red profunda?

La deep web es la máxima expresión de libertad. Todo se vale, lo que significa que su espectro moral abarca desde lo más sucio a lo más noble, y las líneas que dividen al mal del bien son muy borrosas.

Por ejemplo, el encargado de Silk Road siempre justificó su mercado negro como un ejercicio de libertad en la que los usuarios podían compartir drogas unos con otros para así evitar y golpear al crimen organizado.

Un aspecto muy positivo de esta falta de regulación es la facilidad para compartir información sin control gubernamental. Activistas utilizan esta web para demostrar y ejercer “el poder del pueblo” en la superficie.

Plataformas como Wikileaks y grupos como Anonymous no existirían ni tendrían efectividad si no fuera por el anonimato web que ofrece la deep web.

También la gente la usa para contrarrestar distintas formas de opresión y tiranía, por ejemplo la revolución de Syria de 2011: la gente se organizaba mediante la deep web para evadir al gobierno y sus bloqueos.

También en China, donde el control y manipulación de la información raya en lo tiránico, existen incontables usuarios ejerciendo su derecho a la libertad.

Para todas las formas de gobierno y policía, obviamente la deep web es un problema crítico. El FBI cerró Silk Road en 2013 después de atrapar a su administrador, Dread Pirate Roberts, pero Silk Road 2.0 no tardó en abrir.

Quizás visualmente Tor no parezca amenazador, pero es una puerta que puede llevar a cosas terribles.

Responsables por las divisiones de tecnología en el FBI han alegado falta de fondos y lagunas jurídicas para regular tanto la moneda como el mercado de la darknet.

Debido a que es imposible seguir la actividad de los usuarios, la táctica más efectiva que emplean la CIA y el FBI para combatir a la red oscura consiste en páginas señuelo (honeypots). En ellas engañan y después atrapan a los usuarios que caen.

Pero a pesar de que se han hecho arrestos, no se han logrado muchas sentencias favorables, ya que la ley y la era digital siguen sin ser compatibles.

Otra táctica de combate que utilizó el gobierno fue SOPA (Stop Online Piracy Act), ley con la que buscaban acceder a la información de los cibernáutas con mucho mayor facilidad, y pretendían ejercer un control aún mayor sobre toda la web.

Pero nunca pasó la propuesta porque la gente se defendió con este término que tanto ha surgido en el texto: libertad. En realidad, ni a los gobiernos les conviene el cierre de la deep web, ya que es bien sabido que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) la utiliza como un medio de ciber espionaje.

Al final del día, la deep web existe y conlleva una laguna tanto moral como jurídica.

Mucha gente navega por la supericie de este océano digital sin saber que hay un Kraken que se esconde en la profundidad. Los que se aventuran a explorar más allá saben que no hay manera de hacer que la bestia desaparezca.

Foto de portada: donsolo (CC)

Anuncios

Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s