Raq y Jen: terapeutas de la moda en un show room

Jorge Armando Carmona – @holybear90
Comunicación 8° semestre

Raquel Moussali estaba sentada en un sillón estilo pop cuando la conocí. Se interesó por mí cuando me vio fotografiar la galería de arte. Platicamos, nos caímos bien y me invitó a un shooting que ella y su socia, Djenny Jean-Bapstiste, organizaron para promocionar su empresa. Acepté la invitación.

Casi al medio día llegué al Show Room de Raq y Jenn, ubicado en Tecamachalco. En las escaleras del jardín me esperaba con una gran sonrisa Raquel mientras sostenía un café en su mano derecha. Me invitó a pasar. Al entrar me recibió Jenn con una calidez que me hizo sentir en casa.

Rodeados de tubos con ropa colgada en ganchos y muchos pares de zapatos listos para ser combinados nos sentamos en un tapete que simula la piel de una vaca. Saqué mi libreta y me contaron su historia.

Foto por Armando Carmona

Foto por Armando Carmona

Raquel, de ascendencia judía, lleva los negocios y Jenn, francesa de nacimiento, se encarga del styling. Ambas se conocieron cuando la hermana de Raquel las presentó. Desde entonces a Raquel ya le daba vueltas en la cabeza la idea de emprender un negocio de ropa.

Raquel se decidió. Su motivación fue una frase que aprendió en su religión: Chutzpah  que significa no tener vergüenza para los negocios.

Hace cuatro años le propuso esta idea a la que se convertiría en su más fiel cómplice.

– Me acerqué a Jenn porque tiene un gusto para vestirse natural, se le da. Rentamos un coche viejo, fuimos a Los Angeles, dice Raquel.

– Yo no sabía bien qué iba a pasar pero seguí, agrega Jenn.

—Fue difícil. Empezamos vendiendo de puerta en puerta. Con decirte que agarrábamos maletas llenas de ropa e íbamos de estética en estética— comenta Jenn y  reímos todos.

—Imagínate, en frente de mis tías, que estaban peinándolas, abría las maletas y comenzaba a mostrar mi mercancía—

—El servicio es lo más importante. A veces vienen aquí a probarse la ropa y hablan con nosotras sobre sus problemas familiares, sus inquietudes e inseguridades— dice Jenn.

Su forma de ver el negocio va más allá de sólo vender por vender, buscan que su clientela se sienta bien consigo misma. “Si viene alguien y se prueba algo y no le va bien, se lo decimos”, añade Jenn.

Foto por  Armando Carmona

Foto por Armando Carmona

Sus compradoras se han encargado en estos años de hacerles publicidad de boca en boca. Hoy, tienen una cartera de clientes frecuentes que en cuanto llega la nueva temporada surten su guardarropa con capas, piezas estamapadas y prendas vaporosas.

Es un trabajo de tiempo completo. Somos terapeutas más que vendedoras…hay veces que nos hablan para preguntarnos qué ponerse para tal cena, cómo combinar ciertas prendas…y lo que más admiro de esta mujer (refiriéndose a Jenn) es la dulzura con la que les habla, de verdad les da palabras de afecto y amor, comenta Raq.

Cuando cuentan estas anécdotas sus rostros se iluminan. Destellos de un sentimiento brotan de estos y demuestran que creen en su proyecto, que tienen “hambre de trabajo”, como dicen ellas, y que aman lo que hacen.

Ambas son dueñas de este negoció de moda: la ropa la importan de Estados Unidos y se caracterizan por ofrecer prendas únicas. La variedad de los materiales es extensa y los diseños van desde los estampados florales hasta mini vestidos de lentejuelas.

Finalmente, así como hasta ahora, han luchado por consolidarse como empresa, su siguiente paso es conquistar a más mujeres con su bueno ojo para la moda y su servicio tan cercano desde internet: www.raqyjenn.com

Anuncios

Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s